Las mediciones de la presión arterial son el resultado de la fuerza de la sangre producida por el corazón, al igual que el tamaño y estado de las arterias.
Muchos factores pueden afectar la presión arterial, incluyendo la cantidad de agua y sal en el organismo, el estado de los riñones, del sistema nervioso o de los vasos sanguíneos, y los niveles de las diferentes hormonas en el cuerpo.
La hipertensión arterial puede afectar a todo tipo de personas y existe un riesgo más alto si la persona tiene antecedentes familiares de la enfermedad. La hipertensión es más común en personas de raza negra que de raza blanca.
La mayor parte de las veces no se identifica una causa, lo cual se denomina hipertensión esencial. La hipertensión que resulta de una enfermedad, hábito o medicamento específico se denomina hipertensión secundaria.
El consumo de demasiada sal en la dieta puede conducir a la presión arterial alta.
La hipertensión secundaria puede deberse a:
- Tumores de las glándulas suprarrenales
- Intoxicación por alcohol
- Ansiedad y estrés
- Supresores del apetito o anorexígenos
- Arterioesclerosis
- Pastillas anticonceptivas
- Ciertos medicamentos para el resfriado
- Coartación de la aorta
- Consumo de cocaína
- Síndrome de Cushing
- Diabetes
- Problemas renales, incluyendo:
- glomerulonefritis (inflamación de los riñones)
- insuficiencia renal
- estenosis de la arteria renal
- estrechamiento u obstrucción vascular renal
- Medicamentos para la migraña
- Síndrome urémico hemolítico
- Púrpura de Henoch-Schoenlein
- Obesidad
- Dolor
- Periarteritis nudosa
- Embarazo (llamada hipertensión gestacional)
- Enteritis por radiación
- Fibrosis retroperitoneal
- Tumor de Wilms
Síntomas
La mayor parte del tiempo, no se presentan síntomas. Los síntomas que pueden ocurrir abarcan:
- Confusión
- Dolor en el pecho
- Zumbido o ruido en el oído
- Latidos cardíacos irregulares
- Hemorragia nasal
- Cansancio
- Cambios en la visión
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